HOLA OLITA... NO TE RESISTAS, PECADORCILLO, Y ENTRA EN LA BIBLIOTECA ESCOLAR... AÑADE UNA QUINTA DIMENSIÓN A TU REALIDAD

miércoles, 2 de noviembre de 2011

PRELUDIO


















Callada y triste
como una niña sin respuesta
busca la lluvia mi brazo y
recorremos la arboleda

rompiendo versos a pedazos
escribiendo mal a conciencia
porque bien ya otros lo hacen y
no ha ocurrido nada

tan sólo
han levantado aomiraciones.

Eladio Orta

POEMA












Las máquinas
tragaperras


¿también
tragan perros?


Eladio Orta

Poema de Eladio Orta.


Tú eres mi hermano
tu madre es mi madre
tu madre es dulce como la arena profunda y fuerte es mi madre
no me vengas
con tu piquito metafórico
a convencerme
de que cuando utilizas

la palabra madre
estás hablando
de la madre de todos los poetas porque
tu madre es mi madre

y he leído dos poemas

en los que nombras a tu madre

y mi madre no sale
muy bien parada

conque/ hazme el favor
antes de que me mosque
escríbele a mi madre

un poema metafóricamente dulce

o como quieras llamarle

para que yo / tu hermana
pueda leérselo a tu madre.





Eladio Orta.

POEMA DE ELADIO ORTA

Dejen las estatuas
en su sitio

no le quiten los retretes
a los perros.








Eladio Orta.

POEMA
Lo que menos importa
es quién lo ha escrito
sino que lo escrito
crece hacia dentro/(el anonimato
descontrola a los controladores)
los antisonetos / sonetos son
catorce versos respirando
el silencio atrapado
en el hermetismo poético
de una espiral infinita
la belleza / dónde la belleza
si el pilón es de adorno
la cal una reliquia
y el burro de barco

ELADIO ORTA

EL LOCO




He vivido entre los arrabales, pareciendo
un mono, he vivido en la alcantarilla
transportando las heces,
he vivido dos años en el Pueblo de las Moscas
y aprendido a nutrirme de lo que suelto.
Fui una culebra deslizándose
por la ruina del hombre, gritando
aforismos en pie sobre los muertos,
atravesando mares de carne desconocida
con mis logaritmos.
Y sólo pude pensar que de niño me secuestraron para una alucinante batalla
y que mis padres me sedujeron para
ejecutar el sacrilegio, entre ancianos y muertos.
He enseñado a moverse a las larvas
sobre los cuerpos, y a las mujeres a oír
cómo cantan los árboles al crepúsculo, y lloran.
Y los hombres manchaban mi cara con cieno, al hablar,
y decían con los ojos «fuera de la vida», o bien «no hay nada que pueda
ser menos todavía que tu alma», o bien «cómo te llamas»
y «qué oscuro es tu nombre».
He vivido los blancos de la vida,
sus equivocaciones, sus olvidos, su
torpeza incesante y recuerdo su
misterio brutal, y el tentáculo
suyo acariciarme el vientre y las nalgas y los pies
frenéticos de huida.
He vivido su tentación, y he vivido el pecado
del que nadie cabe nunca nos absuelva.


LEOPOLDO M.ª PANERO.

SIN RESPUESTA.



si quien vive
de la flor del agua
no la cuida
quién la va
a cuidar.





Eladio Orta.